Ventanas de madera, bancos suecos,
baños, mesillas, aperos de labranza, paredes
con tonos oscuros, camas de madera con edredones de
antaño ..., adaptadas al Siglo XXI y al bienestar
y confort que ofrece esta casa, recrean la cueva en
la que habitaba la Serrana de la Vera en la Sierra
de Tormantos.