Orígenes
Garganta la Olla, posiblemente sea
el entorno arquitectónico mejor conservado de la comarca,
y por ello posee la declaración de Conjunto Histórico
Artístico.
Históricamente, su origen
se pierde en el tiempo, aunque debió ser aguadero
por la existencia de castros vettones (quedan restos
de sus poblados en el Cerro de Torrique). Existen
otros restos como la Ermita de San Salvador del año
714 y la de San Martín del año 584.
Después de la Reconquista, Alfonso XI, como
Rey de Castilla cede esta población junto con
2 pueblos más de la comarca a los Infantes
de la Cerda, perdiendo así Plasencia jurisdicción
sobre esta villa. Más tarde, por compras, cambios
o herencias pasa a pertenecer al marquesado de Villena,
que ejerce sobre Garganta la Olla sólo jurisdicción
civil y criminal. Plasencia no se resignó a
perder el villazgo y por ello, en 1492, los garganteños
se hicieron fuertes en las murallas de la ermita de
San Martín.
Una "executoria" de 1772 faculta a la Villa
para el aprovechamiento integral de tierras y pastos.
El legado histórico-artístico del municipio
en la actualidad es principalmente su arquitectura
popular, que se aprecia en sus estrechas calles, casas
cargadas de historia y la atmósfera medieval
que se respira en las pequeñas plazuelas y
calles empedradas.
El primitivo nombre por el que se conoció
a esta población fue "Ad Fauces",
que significa entre gargantas. Es una de las poblaciones
más antiguas de la Vera, sobre la que se conservan
referencias documentales y huellas arqueológicas.
Así lo demuestra el puente de la Pivilla, de
bases romanas y los restos de una antigua calzada
romana.
Más debajo de la garganta Mayor y en sus cercanías
existió un antiguo poblado llamado "Las
Cañaceas", donde acudieron muchos antiguos
pobladores del antiguo pueblo celtibérico y
romano de Cápassa, en el término de
Oliva de Plasencia, al quedar éste despoblado
por el año 1189.
AYUNTAMIENTO
PLAZA DIEZ DE MAYO, 1
10412 Garganta la Olla (Cáceres)